Hace poco en el sepelio de mi madre alguien muy sabio me dijo allí, donde todos van para "la foto"(léase figurar), ..."hermano todo lo que te diga es mentira...solo que aquí estoy para que sepas que vine". Inteligente no?, entre tantas personas que alli estaban, ese humilde electricista con unos "palos" encima fué el que dió con la mejor frase que identifica un sentimiento sincero.
Y es que para decirte "lo siento, te acompaño en tu sentimiento,mi sentido pésame...etc" tienes que haber pasado por ese camino.
Nadie sabe lo que se siente sino al sentirlo, la muerte es lo contrario al nacimiento, y todos vamos a morir, solo que no queremos dejar de vivir. Creo que en eso consiste, no es el miedo al morir, es el miedo al no vivir. Desde hace 2 años he venido transitando por la ausencia fisica de mis padres, primero se fué mi Rey, el hombre que me dió un camino que sudó y dejó en este suelo una historia para que sus hijos transitaran una mejor vía, para mi es un honor llevar su apellido y con él su historia; el 8 de Septiembre se me fué mi Reina amada, creo que un reino se formó en algun lugar y era necesaria su presencia, de ella me quedó el sabor amargo de no poder detener su salida , me quedó su enseñanza y su poesía, sus lienzos donde plasmó con la poesía de su mente, maravillosos cuadros que reflejaban la grandeza de su alma.
Ser huérfano no es sencillo, porque se siente un vacío existencial que automáticamente nos hace mirar y marcar el numero telefónico o pasar por la casa paterna y darse cuenta que ya no hay nada, que todo se acabó que solo queda uno y sus circunstancias.
Hay dos alternativas, o nos quedamos en el dolor y recordamos a puñaladas su imagen, sus fotos, sus peliculas, sus cosas... o fuetéamos la voluntad y nos levantamos a hacer camino nosotros mismos. Yo tengo un hijo de 5 años, un regalo de Dios, lamentablemente, el amor del cual nació se mudó a otra parte y está lejos de mi, pero mantengo el contacto y cada vez que lo veo le digo cuanto lo amo y lo beso y lo abrazo...hasta que me diga fastidioso... pero su madre aparentemente lo quiere apartar de mi amor y mi ejemplo y de la historia que le pertenece por herencia al llevarselo a otro pais... como sé que Dios existe, humanamente aceptaré su voluntad, me entristece, sería mi tercera pérdida en 2 años... pero hay que cabalgar todavía hay mucho camino que recorrer.
Por lo menos yo conocí y disfruté a mis padres, los critiqué, los amé, pero y aquellos que jamás los conocieron, que han sentido su desprecio al ser abandonados a su suerte, o de aquellos que no pidieron venir al mundo y ya son rechazados desde el propio útero...no me consuela, me da rabia!!!, como puedes hacer el amor y no saber que un niño puede resultar de esa unión y no protegerte. Yo no me preocupo del mundo que hereda mi hijo, pero me ocupo de heredar al mundo un niño que mañana será hombre con valores vertebrales, con moral, con compromiso, por lo menos en los 5 años que estuve a su lado se lo hice sentir.
El duelo siempre se lleva, pero hay que enfrentarlo, y soltarlo, sino el cuerpo inevitablemente te reclamará su almacenamiento. Hay que llorarlo, porque una pérdida es éso, ya no está,y de nada vale los recursos tontos de permanecerlo vivo y preguntarse "porque"...es pérdida de tiempo, y cuando digo y hablo de las pérdidas, me refiero a todo, a un matrimonio, a la muerte de algo amado, e incluso la perdida de alguna capacidad fisica o intelectual, hay que urgar dentro de nuestros "monstruos" internos y hacerles frente, pero ojo, no es facil, y nadie dijo que vivir era facil, es dificil, de eso se trata. Hay que dar gracias a Dios por todo, pero a ese Dios que habita en ti, en mi, en todo lo que nos rodea, por eso cuando dañas recibes lo mismo, y cuando no cierras circulos tiendes a repetir la misma historia en caras diferentes y uno dice "coño que mala suerte" siempre me pasa lo mismo...Epa! detente y piensa que puerta o ventana de tu casa particular permanece abierta y sin limpiar, el perdón no es hacerse el pendejo, el perdón implica una revision profunda de la situación que me ha dañado y enfrentarla y mirandome ME PERDONO ese sentimiento y lo guardo en una cajita. Pero hay que botar la llave. Perdonar no es olvidar porque para olvidar no tuve que aprender, ojala inventaran un manual de "como desaprender" cuántas pendejadas botaríamos a la pepelera de reciclaje... pero como no es posible, eso deja una huella, una cicatriz que hay que usar a favor nuestro, como herramienta para saber que NO hacer para realizar tal o cual cosa, o relacionarme con tal o cual especimen... Se me acabó la batería nos vemos en una proxima carga:::::::!!!!!!!!!!!!!
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